El parque del Cerillero: un jardín histórico que agoniza

En más de una ocasión he escrito acerca del parque de Calixto de Rato o del Cerillero, en el barrio gijonés de La Calzada. En más de una ocasión he manifestado mi afecto y simpatía hacia esta zona verde, que en junio de 2015 ha cumplido los cien años de existencia. Mi relación con este rincón verde de la ciudad comenzó a finales de la década de 1990, cuando siendo aún un joven estudiante de geografía, descubrí por azar la hermosa historia que se escondía tras la fronda de sus viejos árboles. Una historia que hablaba de compromiso social, de fraternidad, de esfuerzo compartido para transformar una realidad cruel y oprobiosa propia de parque Calixto de Rato_1915un arrabal fabril en plena ebullición. La historia del parque del Cerillero es la historia de un grupo de hombres y mujeres, miembros de la Sociedad Cultura e Higiene de La Calzada, quienes en 1915 convirtieron uno pequeño terreno baldío, un lodazal estéril que les fue cedido por dos empresarios del lugar, en el primer jardín proletario de Asturias y en la primera zona de esparcimiento infantil creada fuera del recinto histórico de Gijón. También es la historia de las cuadrillas de niños que trabajaron en la construcción del parque como parte de un ideario social y pedagógico que pregonaba el amor y respeto a la naturaleza, el valor del trabajo cooperativo y de la solidaridad obrera. Los promotores del parque no encontraron otra forma mejor para fomentar el aprecio de los niños hacia el lugar que haciéndoles sentirse partícipes del mismo, colaborando en su creación.

El sol de la tarde estaba en retirada y las sombras de los árboles y de los edificios cercanos se abaten sobre el pavimento dibujando extrañas siluetas, hermosas formas que parecen salidas de un sueño. Pese a estar en marzo, el viento todavía es frío, y sólo las zonas de solana invitan a permanecer en el lugar. Recorro los rincones del parque despacio, tratando de leer en el paisaje que me rodea la caligrafía de su historia pasada. Tan sólo las viejas palmeras canarias y la washingtonia parecen comprenderme. En los bancos bañados por los últimos rayos de sol de la tarde, un grupo de ancianos se arraciman buscando entre si el calor que les niega la tarde. Apenas se escucha nada, su conversación es silenciosa, probablemente hablen como yo para sus adentros. Escudriño sus caras buscando entre ellos alguno de aquellos jóvenes floricultores que participaron en la construcción de este jardín histórico; no los encuentro. Parecen tristes, resignados, como los plátanos de sombra que están a sus espaldas esperando a que la primavera reponga su colorido ropaje. Tristes como yo,P Calixto Rato que ven el parque languidecer, abocado a consumirse en su propia existencia, enturbiado por el humo tórrido y dulzón de los porros que un grupo de jóvenes vociferantes se pasa de mano en mano en una de las zonas de estancia. El parque parece inerme, enmudecido desde que el agua, que se desplegaba de lado a lado como una sonrisa, fue suprimida para ampliar la zona de juegos infantiles. Es ésta la única nota de color que le queda al parque, su última esperanza, aunque hoy está poco concurrida; tan solo un grupo de rumanas con sus indumentarias imposibles, parecen divertirse entretenidas  en encaramar a sus retoños a los artilugios de juego. Por un momento tengo la sensación de que en el parque se han levantado barreras, tabiques invisibles que separan a los usuarios…

Me voy con el alma encogida, deshojado como los liquidámbares del paseo central. Pienso  que casi nadie recuerda la historia de este espacio, que casi nadie se preocupa por recuperar su calidez y esplendor, y me duele. Tengo la impresión que el parque del Cerillero hace tiempo que dejó de ser el parque de los vecinos del barrio, que es un espacio que tiene más pasado (aunque pocos lo recuerden y lo hagan valer) que futuro. Creo que su luz se consume como se consume la tarde para dejar paso a la noche.

Anuncios

,

  1. #1 por Sue el marzo 18, 2016 - 12:58 pm

    El parque ha dejado de ser el lugar de los vecinos porque,como bien has visto, es el lugar de porreros y rumanas. ¿Quién va a querer pasar una plácida tarde a la sombra centenaria de sus árboles o dejar a sus hijos jugar en el parque con más solera de la zona Oeste?

  2. #2 por Antonio el marzo 18, 2016 - 5:59 pm

    Bello y necesario artículo. Añado que en mi opinión el parque es el típico producto industrial de un estudio de arquitectura paisajística, ajeno a las necesidades y particularidades del barrio y sus gentes. No es un parque para pasear, es realidad no es un parque para nada. Puentes resbaladizos para una poblacion envejecida, empedrados imposibles, un remedo de rio que recuerda al Rubin que por allí pasó y que habrá dado puntos al diseñador y disgusto a los padres que ni pueden dejar a nos nenos sueltos no vayan a despeñarse por la zanja sinsentido. Recuerdo el día en que Tini Areces vino a inaugurar las obras. Le acompañaba la prensa y algun asesor. Vecinos eramos cuatro contados. Los periodistas solo esperaban a las palabras del futuro presidente y actual senador. Nada de lo que era aquel lugar, lo que habia sido y lo que dejaría de ser con las obras les importaba. Les quise explicar mientras se aburrían esperando la llegada del procer, que las obras iban a suponer el cierre del kiosko de Picos, y les animé a que fueran a hablar con él, y en fin, les contara algo de su experiencia repartiendo ilusion a los nenos en forma de llambiotaes y quicos durante años y vendiendo periodicos a los adultos. Me miraron como a un extraterrestre: “estamos aqui para cubrir la informacion de la inauguracion de las obras del parque por el alcalde”. Casi llegué a las manos con el de la Cadena Ser.

  3. #3 por Nicolas Navarro Escolano el marzo 18, 2016 - 7:17 pm

    La Historia muy bonitayo toda la vida lo conoci ya antiguamente cuando lo llsmamos el Jardin
    Pero en que se esta muriendo hay no coincido, ya que a partir de mayo y bien entrado septiembre esta lleno de niños y padres ancisnos y no tan ancianos

  4. #4 por Luisa el marzo 19, 2016 - 1:08 am

    Este parque en apariencia muy bonito con esa cascada en la parte posterior del parque, con ese río y esas pasarelas en las que te puedes matar, un cauce del río que ya no corre puesto que vale dinero poner la cascada . Un parque poco practico. Muy poco sitio para que los niños juegen al balón, a patinar, a jugar al baloncesto, a columpiarse aunque los columpios fueran de hierro. El parque en el que yo jugué siendo niña no era bonito pero si práctico, había dos zonas ka de arriba donde jugábamos a patinar, a correr, no estaba ni asfaltado era tierra. Luego el quiosco de Picos donde comprábamos las chuches, y luego la parte de abajo, grande con sitio para mayores y niños, zonas donde jugar a baloncesto, a fútbol, bancos de madera y piedra donde se sentaban todo tipo de gente. Y al final del todo los peligroso columpios de hierro en lis que cuando nos subíamos nos poníamos de pies y nos dábamos hasta que tocaban arriba. Un tobogán tan inclinada que asustaba pero bajábamos a tope. Rompimos mucha ropa, playeros, zapatos. Prefiero el antiguo parque del cerillero de lis años 70 que el parque de ahora poco práctico y nada utilizable. Que pena que lis niños no puedan disfrutar del parque en el que jugué yo. Sres. Arquitectos cuando vayan a hacer algún parque o cualquiera superficie edtudienka bien…

  5. #5 por Rubén Hevia el julio 23, 2016 - 10:00 am

    Reflexiono a veces, sobre los pocos parques que tiene Gijón, y considero que a no ser el de Isabel la Católica, casi ninguno ha sido construido por el Ayuntamiento (excepto 4 jardines que se ven muy bien en Google Maps) pero que no aportan nada ni a la naturaleza, ni al ciudadano. Tal parece que los gobernantes odian los árboles. Nada más que ven un parque bonito o una playa, ya se encargan de rodearlo de hormigón, aplastarlo con cientos de habitantes alrededor y convertirlo en nada. Lo dicho, los buenos parques, son hechos por personas privadas que han cultivado el amor a la naturaleza. Tenemos ejemplo en la Quinta de Paquet, en Jove, el Jardín Botánico, los grandes árboles que hay en la Quinta del Infanzón (que tuvo que poner un negocio de hostelería, porque tenía miedo que se lo expropiaran) y todavía tiene una parte inaccesible con unos árboles tremendos, pero al otro lado de la carretera ya talaron un montón de árboles, y lo tenían preparado para hacer 4 alturas de pisos en Cabueñes. Lo de la Quinta de Paquet, es trágico, lo rodearon de pisos, ya es imposible casi acceder a el sin que te atropelle algún coche, edificaron hace tiempo un chiringuito para el negocio de hostelería, y ahora parece que han montado otra hormigonada para no sé qué servicios medioambientales. Milongas. No hay manera. Son inútiles. En este Gijon, no se puede ver un árbol, sin un muro de ladrillos detrás o delante, o sin tener que coger un coche y escapar al menos 10 kilometros.

  6. #6 por Vitor el agosto 6, 2016 - 11:22 pm

    Uno va entrando en años y se da cuenta de la trasformación que llevó en las ultimas décadas La Calzada y como el olvido, va apagando la historia local .
    En la exposición sobre la industria que se presentó en el Ateneo Obrero queda uno asustado que en los paneles de participación ciudadana pregunten por la Yesera, la fábrica Hielo, la Internacional, los talleres de Diaz Alegria… la fábrica de Cerillas o la Compañía Gijonesa de Tejidos y Hilados (estas mas difíciles de ubicar). Así como algunas confusiones en varias fotografías y datos que presentaban. Esto demuestra la falta de algún estudio con publicación de La Calzada; sobre todo anterior a la década de los 60 del siglo pasado.
    Referente al parque llamado el “Jardín” está cargado de datos como: quien dono los solares para crear un parque, la sociedad Cultura e Higiene, las personas que intervinieron en los trabajos de construcción, quienes dieron los discursos o que entidades participaron en esa primera inauguración incluso de la visita que realizó la infanta Isabel donde un coro de niños le canto unos himnos. También existen fotgrafias del acto, incluso foto-postales
    Mas reciente los de mi época, alguno se acordara de los soldados de la Trefilera haciendo la instrucción entre las palmeras o del río que pasaba por el parque, llamado el arroyo de Rubín o el Regatón camino del Arbeyal pasando por la calle Brasil, incluso una casa que en su tiempo había sido Molín de dicho arroyo
    Por todo esto me presta leer estas publicaciones y que se animen a dar datos que la Calzada también tiene su historia no escrita. Saludos

    • #7 por elcuadernodelgeografo el agosto 11, 2016 - 10:09 am

      Estimado Víctor, estoy totalmente de acuerdo contigo respecto de la pérdida de la historia del barrio. Lo que no se cuenta o se escribe se acaba perdiendo. Es muy interesante el apunte que haces respecto a los soldados de Trefilería; desconocía que hicieran instrucción en el parque. Al parque del Cerillero le tengo un cariño especial. Allá por el año 2001 publiqué un artículo contando su historia en el boletín del Real Instituto de Estudios Asturianos. Era mi primera publicación. Durante la investigación algunos vecinos me facilitaron fotos preciosas que contribuyeron a explicar gráficamente la evolución del espacio. Un saludo cordial. Javier

  7. #8 por Vitor el septiembre 12, 2016 - 5:31 pm

    Leí tu articulo del boletín del RIDEA (perdona, mi interés no llegaba tan lejos).Una vez leido, me parece un estudio magnifico que enriquece la historia local y donde muchas veces los propios vecinos no nos enteramos de estas publicaciones quizás por falta de cultura o medios de búsqueda.
    La Trefilera también tiene su historia en la época militar (una década?, 1950); las juras de bandera, días de puertas abiertas, las paellas de la fiesta de la infantería, la diligencia para el transporte de las mujeres de los jefes militares para llevarlas a Gijón, las casas de los sargentos en la c/ Manuel R A. la instrucción en el parque, los reclutas con las maletas y zapatillas de atar caminando desde la estación del norte, alguna tanqueta chatarra de maniobras…
    Sin mas saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: